Acompañamiento pedagógico individual para niños y adolescentes de 7 a 17 años que perdieron la motivación, la confianza o el gusto por aprender.
Agendar mi sesión de diagnóstico30 minutos en línea para entender qué le está pasando a tu hijo y qué camino recomiendo. Sin costo.
La mayoría de las familias que llegan a mí ya probaron de todo. Esto es lo que suelen contarme.
Cada tarde es la misma discusión. Tú insistes, él se bloquea, y los dos terminan agotados y peleados.
Dejó de intentarlo antes de empezar. No es falta de capacidad: perdió la confianza en la suya.
No hay una causa visible. El colegio pide que lo evalúen y tú sientes que algo más profundo está pasando.
Psicólogo, terapeuta ocupacional, reforzamiento. Hubo avances sueltos, pero la relación de tu hijo con aprender sigue rota.
El problema casi nunca es la materia. Es el vínculo con el aprender, y eso se puede reconstruir.
Lo concreto, antes de que conversemos.
acompañando a niños y adolescentes en su relación con el aprendizaje
el rango de edad con el que trabajo, adaptando cada sesión a la etapa
una sesión semanal, con un ritmo que el niño puede anticipar
a domicilio en Las Condes, Vitacura, Providencia, La Reina y Peñalolén, o en línea
Cada sesión sigue el mismo ritmo. Esa repetición es lo que le devuelve al niño la sensación de terreno firme.
Partimos de pie: malabares, caminar, saltar. El cuerpo entra antes que el cuaderno.
Un gesto que se repite en cada encuentro y le avisa que empieza otro tiempo, distinto al del colegio.
Construimos juntos la imagen de lo que vamos a trabajar. Matemáticas, lectoescritura, botánica: la materia es la excusa.
Dibujar, modelar en greda, armar una maqueta. Lo aprendido pasa por el cuerpo, no solo por la cabeza.
La sesión siguiente empieza recordando. Ahí el aprendizaje deja de ser mío y pasa a ser suyo.
No vengo a nivelar una materia. Vengo a devolverle a tu hijo las ganas de aprenderla.
Elegimos un contenido y lo usamos como puerta de entrada al espacio donde vuelve a sentirse capaz.
El niño responde a su entorno. Por eso también ordenamos ritmos y rutinas en la casa.
Cómo aprende, qué le interesa, dónde se traba. La etiqueta no dice cómo acompañarlo.

Aprender no ocurre solamente desde la cabeza. Trabajo integrando mente, corazón y manos.
Llegué a la pedagogía por un camino largo: primero la naturaleza, después el aula.
No. Un reforzamiento busca nivelar una materia. Acá el objetivo es que tu hijo recupere la motivación y la confianza para aprender: la materia es el medio, no el fin.
No. Mi acompañamiento es pedagógico y no sustituye una atención clínica o terapéutica especializada. Cuando veo que se necesita una evaluación o una intervención específica, te lo digo y sugiero trabajar en paralelo con el profesional que corresponda.
Sí. Acompaño a niños y adolescentes con TDA/TDAH, altas capacidades y dificultades específicas de aprendizaje. Parto mirando cómo aprende, antes que el diagnóstico. En casos de autismo severo se requieren herramientas que no manejo, y te lo digo desde el principio.
Las sesiones con el niño son presenciales: voy a tu casa en Las Condes, Vitacura, Providencia, La Reina y Peñalolén, o nos vemos en mi consulta. La orientación a la familia es en línea, y con familias fuera de Santiago trabajamos en ese formato.
Depende de cada niño y de cuán instalada esté la dificultad. Trabajamos con una sesión semanal y vamos revisando juntos los avances. El plan concreto lo definimos después de la sesión de diagnóstico.
Son 30 minutos en línea, conmigo. Escucho la historia de tu hijo con el aprendizaje, qué está pasando hoy en el colegio y en la casa, y cómo es la dinámica familiar. Con eso te doy una primera lectura del caso y te digo qué camino recomiendo, incluso si ese camino no soy yo.
Son siete preguntas rápidas. Sirven para que yo llegue a la sesión sabiendo de qué se trata tu caso y no gastemos los 30 minutos en lo básico.
Empecemos por entender qué le está pasando.
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